Lasaña de picadillo, ¿por qué no?

No sabemos qué opinas tú, pero a todos los que formamos masymas supermercados nos encanta la lasaña. Y no somos los únicos, porque este plato italiano tiene tantos seguidores que incluso cuenta con su propio día internacional. ¿No lo sabías? Se celebra cada 29 de julio. Por eso hemos pensado en hacerle un homenaje introduciendo un producto tan típico como el picadillo asturiano en su elaboración. ¡No te lo pierdas!

¿Qué es el picadillo asturiano?

El picadillo es una de las recetas que dan fama a la cocina asturiana en cualquier parte del mundo. Se puede acompañar de cualquier guarnición, y se puede degustar en forma de tapa o combinándolo libremente. Lo que está garantizado es que su potente sabor nunca te defraudará. Y menos aún si se prepara con las carnes apropiadas y siguiendo la receta tradicional.

Para que te hagas una idea, el picadillo es un chorizo que no ha terminado de hacerse. Es decir, que no se ha embutido en la tripa del animal como es habitual. Así, para elaborar el picadillo se eligen los mejores cortes de cerdo y se adoban. Su particular sabor se obtiene recurriendo a una combinación de sal, pimentón dulce y picante y tocino de cerdo.

Por eso, si observas el picadillo a simple vista su apariencia será la de un chorizo fuera de su tripa. Sin embargo, el sabor es muy distinto. La razón que lo explica es que el proceso de curación de los chorizos les confiere matices diferentes. Además, para preparar ese embutido se añaden algunas otras especias que no están presentes en el picadillo.

Una vez que tienes el producto entre manos, sus posibilidades son casi infinitas. Es habitual tomarlo como aperitivo, pasándolo por la sartén y usándolo en revueltos, tortillas, guisos, ¡e incluso en lasañas!

La lasaña y el picadillo

La lasaña que conocemos hoy en día se remonta al siglo XVII. Eso sí, seguro que te fascina saber que los romanos clásicos ya usaban el término Láganum. Es de este de donde procede la palabra lasaña, que hace referencia a un tipo de pasta alargada.

La preparación es tan simple como superponer capas de sus ingredientes e introducirlos en el horno durante unos 20 minutos aproximadamente. Es en la elaboración de estos ingredientes donde se encierra el secreto de la lasaña.

lasaña de picadillo asturiano

Y ahora vamos con nuestra propuesta: sustituir la carne picada por el sabroso picadillo asturiano. Te aseguramos que conseguirás sorprender como si fueses todo un chef experimental.

Lasaña de picadillo asturiano: los ingredientes

No nos extrañaría que, llegados a este punto, la boca se te esté haciendo agua. Así pues, no esperemos más: vamos con la receta para que puedas dar forma a una auténtica lasaña de picadillo asturiano. Y lo primero, claro está, son los ingredientes. Los que compartimos aquí contigo son para una receta de 4 personas.

– Un kilo de picadillo asturiano.

– 10 o 15 láminas de pasta de lasaña.

– Cebolla.

Espinacas.

– Salsa de tomate.

– Salsa bechamel.

– Sal.

– Pimienta.

– Aceite de oliva virgen extra.

lasaña de picadillo

Cómo preparar la lasaña de picadillo

Si ya has anotado los ingredientes y necesitas bajar a tu masymas supermercados rápidamente, este es el momento. ¡Porque ahora vamos a lanzarnos de lleno a preparar nuestra lasaña de picadillo asturiano!

La receta es muy fácil, aunque conlleva un tiempo de elaboración aproximado de 1 hora. El primer paso consiste en cocer la pasta. Para las láminas de lasaña lo recomendable son unos 15 minutos, aunque el paquete te dará esta indicación.

Mientras esto se hace, prepara el relleno. Prepara un sofrito con la cebolla, la carne, las espinacas y la salsa de tomate, añadiéndolas en ese orden. Déjalo cocer y reducir hasta conseguir una boloñesa espesa y concentrada.

A continuación, monta las capas de la lasaña alternando pasta y relleno. Si ves que corres el riesgo de que se pegue en el fondo de la fuente, cúbrelo con mantequilla para evitarlo.

Ahora solo resta que cubras la lasaña con salsa bechamel y listo. El plato se terminará de hacer en el horno a 180 ºC en unos 30 o 40 minutos.

picadillo asturiano

¿Y el resultado?

La clave de esta lasaña reside en la forma en la que se condimenta el picadillo asturiano. Los sabores de las especias se irán liberando en el sofrito. A su vez, el horneado hará que todo vaya fundiéndose con las capas de pasta y el resto de ingredientes.

Cuando invites a alguien a probar esta lasaña pensará que no se va a encontrar nada nuevo. Sin embargo, una vez en la boca, sus sabores despertarán hasta la última de sus papilas gustativas. ¡Seguro que no se queda indiferente!

lasaña

¿Eres de los que prefiere la lasaña tradicional?

Puede que seas un defensor acérrimo de la lasaña boloñesa de toda la vida. Pues bien, aún así te aconsejamos que pruebes la de picadillo. Recuerda seguir la receta que te hemos facilitado con anterioridad al pie de la letra. Lo único que vas a cambiar es la carne picada de cerdo y ternera por el picadillo asturiano.

La otra diferencia importante es el uso de queso para el gratinado, pero eso no es un problema. Puedes añadirlo sobre tu preparación antes de hornearla, si así lo prefieres, e incluso fundirlo e integrarlo en tu bechamel.

Esperamos que esta receta haya despertado tu curiosidad y, por supuesto, tu apetito. En masymas te animamos a degustarla y a que la compartas con tus familiares y amigos. ¡Buen provecho!