‘to coach or not to coach?’ 4 consejos para ser tu propio coach

'to coach or not to coach?' 4 consejos para ser tu propio coach

Gracias a la visita de Gabriela Planas al Espacio 360º de nuestro supermercado en intu Asturias, conseguimos aprender un buen número de aspectos sobre el coaching, la segunda profesión con mayor crecimiento a nivel mundial según unos recientes estudios publicados por la revista ‘Forbes’.

El currículum de Gabriela Planas es bastante extenso, destacando su certificación como coach asociada por la International Coach Federation, y pasando por haber ocupado puestos de responsabilidad en el IE Business School y en la compañía Inditex.

Cuatro son las principales ideas que destacamos de la amena charla y que, a buen seguro, serán de total utilidad para todo aquel que pretenda mejorar, tanto en su vida personal como en su día a día profesional:

    1. Ojo con los «no coaches» que afirman serlo por tener un cursillo de una semana. Una certificación en coaching es algo muy serio. Acude a la Asociación Española de Coaching o bien a la ICF (International Coach Federation) para confirmar que el coach no sólo está asociado, sino que ha obtenido legalmente su certificación.
    2. Rompe con las creencias que están limitando tu crecimiento. Cuando te venga un pensamiento negativo a la cabeza plantéate las siguientes preguntas: ¿Es una creencia recibida de otras personas o la has creado tú? ¿Cuál es la creencia OPUESTA y POSITIVA que deseas incorporar? ¿Qué te puede pasar si continúas con la vieja creencia? ¿Qué ocurre si esa creencia ya no existe?
    3. Toma decisiones. ¿Qué es lo más importante ahora mismo en tu vida? ¿Qué estás dejando a un lado y  cuál es la causa? ¿Hacia qué objetivos quieres focalizar tu atención y esfuerzo? Cuando las prioridades están claras, las decisiones se toman fácilmente.
    4. Aplica lenguaje positivo en tu vida. En algunas ocasiones no somos conscientes del lenguaje que utilizamos. Pequeñas palabras como un ‘pero’ puede cambiar totalmente la realidad del mensaje; por ejemplo, todo lo que vaya después del ‘pero’ transmiten la idea «lo que has dicho no me interesa, ahora te voy a contar lo que yo pienso». De igual modo, ocurre en muchas ocasiones con los más pequeños, cuando algunos padres reprenden al niño con un “qué malo eres”, asociando así́ el comportamiento a la forma de ser del niño.

Toma nota y comienza a cambiar pequeños detalles.  Verás como poco a poco, serás capaz de alcanzar grandes metas.