Si algo une a todos los seres vivos durante su existencia es la necesidad de alimentarse. Nuestra especie, y todas las demás, han ido adaptando su dieta con el paso de los años, encontrando un equilibrio nutricional lo suficientemente óptimo como para superar cualquier problema.

Para el ser humano, la nutrición se ha convertido en una ciencia. Un espacio de conocimiento que estudia a fondo todos aquellos procesos biológicos y fisiológicos que ocurren cuando un ser vivo se alimenta.

equilibrio nutricional

Historia de la alimentación: un breve viaje en el tiempo

La adaptación al medio y a los recursos cercanos es la base de la teoría de la evolución de Charles Darwin. Desde los nómadas que basaban su vida en la caza de animales y la recolección de frutas o bayas – de ahí procede nuestra evolución como omnívoro – hasta la actualidad han pasado miles de años. Han existido muchos puntos de inflexión a lo largo de nuestra historia relacionados con la nutrición, pero ninguno como la práctica de la agricultura hace más de diez milenios. Es ahí donde se comienzan a cultivar alimentos y a no depender exclusivamente de los recursos que la naturaleza ofrece por sí misma.

Ese avance, fue una auténtica revolución social ya que cambió para siempre la forma de vivir. Gracias al cultivo de alimentos no solo se pudo conseguir más variedad y cantidad, sino que modificó la tendencia nómada y se instauraron los primeros asentamientos y poblados estáticos.

Desde ese momento y hasta nuestros días, el ser humano no ha dejado de perfeccionar todos y cada uno de los aspectos relacionados con la alimentación. Más variedad y mejor calidad en la nutrición hacen, junto a los avances en la medicina, que la esperanza de vida media de las personas se incremente cada generación.

Entendiendo la nutrición

Ahora que hemos repasado un poco su historia, profundicemos un poco más en la nutrición de hoy en día.

La medida universal de energía es la kilocaloría. Una kilocaloría son 1.000 calorías, aunque en nutrición también se usan sus nombres indistintamente. La caloría es la unidad de energía con la que se miden los alimentos, de esta modo se consigue obtener una cifra para cada volumen de cualquier tipo de grupo.

Para seguir profundizando, esa energía que nos proporcionan los alimentos y que hemos de saber gestionar para alcanzar un equilibrio nutricional, se divide en diferentes tipologías.

Por un lado, los nutrientes que el cuerpo humano necesita para conseguir una alimentación saludable son: el agua (que, pese a que no aporta energía, sí es fundamental para la hidratación) las proteínas, los lípidos (son los elementos que nos proporcionan los triglicéridos y están presentes en aceites, frutos secos, leche o grasas animales), los hidratos de carbono y la fibra.

Además, nos encontramos con los minerales como el hierro, el calcio, el magnesio o el cinc y, también forman parte de los componentes esenciales de los alimentos las vitaminas. Protegen y regulan las funciones vitales de nuestro cuerpo y hay varios tipos, entre los que se encuentran la vitamina C (presente en frutas y verduras), el grupo de vitaminas B, la vitamina A o la D (presente en algunos pescados).

Los principales grupos de alimentos

Y existen diferentes agrupaciones de alimentos que tenemos que saber diferenciar, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN):

  • Cereales
  • Lácteos
  • Huevos
  • Azúcares y derivados
  • Aceites y grasas
  • Verduras y hortalizas
  • Legumbres
  • Frutas
  • Frutos secos
  • Cernes
  • Pescados
  • Crustáceos y moluscos
  • Condimentos y aperitivos
  • Bebidas

Es así como, combinando todos estos grupos de alimentos de manera óptima y adaptada a las necesidades de cada personas, se obtiene el equilibrio energético. Porque todo se resume en cuanta energía introducimos en el cuerpo para hacerlo funcionar durante todo el día.

equilibrio nutricional

“Seguro que todos recordáis la pirámide de los alimentos estudiada en el colegio. Es una forma muy visual de definir la importancia de los alimentos en una dieta. Representada como una pirámide, la figura se entiende como un modelo donde lo básico y lo que más se tiene que consumir está abajo y, a medida que vamos subiendo, se debe reducir el consumo.”

Conseguir un equilibrio nutricional

Podemos ver el concepto de equilibrio nutricional como un elemento que forma parte de una rueda. La persona que lleve una alimentación adaptada a sus necesidades individuales podrá alcanzar un equilibrio nutricional que, a su vez, le proporcionará una mejor calidad de vida.

El equilibrio nutricional no deja de ser una balanza, donde en un lado está lo que se come y en el otro lo que se gasta. Obviamente no es tan sencillo ni tan simple porque hay factores externos a la alimentación que pueden desequilibrar esa balanza.

Siguiendo con el ejemplo de la balanza, si el lado de lo que comemos es mayor que el gasto, estaremos engordando y, si es, al contrario, adelgazando. Un persona pasa a lo largo de su vida por todas las fases. Habrá épocas en las que engorde, otras en las que adelgace, pero la clave es conseguir ese equilibrio a largo plazo.

equilibrio nutricional

La Fundación Española de la Nutrición (FEN) habla de alimentación saludable como un concepto seguro, sostenible y social. Pues la seguridad alimentaria es un factor fundamental, el respeto por el medioambiente cada vez es mayor, así como la lucha contra el desperdicio de comida.

No hay que dejar de tener en cuenta que cuanto más natural sean los alimentos que comemos, mejor será su capacidad nutricional y más beneficios nos aportará.

En definitiva, conseguir un equilibrio nutricional no es sencillo y depende de muchos factores. Pero está claro que, si se consigue llevar una dieta equilibrada y adaptada a las necesidades metabólicas, la gran mayoría de las personas podrá alcanzar el equilibrio nutricional y, por tanto, conseguir llevar una vida de mejor calidad.

Seguro que todos recordáis la pirámide de los alimentos estudiada en el colegio. Es una forma muy visual de definir la importancia de los alimentos en una dieta. Representada como una pirámide, la figura se entiende como un modelo donde lo básico y lo que más se tiene que consumir está abajo y, a medida que vamos subiendo, se debe reducir el consumo.

En su base, el dibujo, nos indica los alimentos que han de ser la base de una alimentación saludable. Estos son los cereales y tubérculos. En un siguiente nivel de relevancia están las frutas y las verduras; más arriba están las legumbres, las carnes y los pescados y, por último, en la cúspide de la pirámide están las grasas, los aceites y los azúcares.

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